Su gran juego, garra y pasión por el fútbol, lo transformaron en un ídolo deportivo para Chile. En 1985 debutó en Trasandino (en esa época llamado Cobreandino) y al año siguiente jugó por Cobresal, equipo de Primera B chilena, con el cual ganó la Copa Chile y se tituló goleador de segunda división. En total, anotó 35 goles en 29 partidos.
Gracias a este buen rendimiento, en 1988 fue transferido al Bologna de Italia, el cual lo envió a préstamo al FC St. Gallen de Suiza. Allí nuevamente fue goleador en la temporada 1989-90
En 1990, despertó el interés del entrenador del Real Madrid Benito Floro, quien, previo paso por Sevilla FC, lo incorporó a sus filas en 1992, luego de desembolsar $5 millones de dólares por su pase. En el campeonato, Zamorano sumó 27 anotaciones, se transformó en el segundo goleador de la Liga, ganó la Copa del Rey, la Supercopa española y fue elegido el mejor jugador Iberoamericano del torneo. Durante la temporada 1994-95 Zamorano, además del campeonato de Liga, ganó el cetro al máximo goleador del torneo: con 28 goles se transformó en Pichichi.
En 1996 emigró a Italia y se incorporó al Inter de Milán, lugar donde pese a ganar la Copa UEFA en 1998 con un gol suyo, no pudo mantener regularidad. En 2001 fue cedido al Club América de México, equipo en el cual ganó el Torneo de Verano 2002.
El caso de Jonathan Bottinelli, el jugador de San Lorenzo atacado por hinchas salvajes durante un entrenamiento- tal vez, incluso, por algún compañero de equipo- viene a confirmar sin vueltas que el fútbol es un estado dentro del Estado. Allí rigen otras normas, otras jerarquías, otros premios y otros castigos, sin relación con lo que atañe al resto de los habitantes. En el fútbol se pueden cometer homicidios, intentos de homicidio, peleas con balas y cuchillos, se puede insultar desde las tribunas en la cara de los jugadores, se los puede escupir y amenazar, y todo sigue adelante.
Los jugadores tienen miedo y a menudo pagan a las barras. En ocasiones para que los sostengan a gritos durante los partidos, en otras para que no los ataquen. Está permitido. Está aceptado. Está podrido.
Pronto se retirará uno de los más grandes jugadores que ha dado el fútbol mundial, aquí te ofrecemos su historia para que la disfrutes en homenaje a este increíble jugador de fútbol: Juan Sebastián Verón.
Inicios
Debutó en Estudiantes de La Plata. Su puesto es de volante organizador, como doble 5 teniendo al lado a un jugador de marca. Se caracteriza por su pegada, su visión de juego, y su técnica. El año de su debut en primera su equipo descendió al Nacional B. La Brujita formó parte de un equipo que logró el campeonato Nacional B 94/95 con holgura. De vuelta en la máxima categoría y con unos pocos partidos jugados fue transferido a Boca Juniors por más de 3 millones de dólares.
Tras su paso por Boca Juniors, Verón ficha por la Sampdoria. En 1998 fue traspasado al Parma F.C. formando uno de los mejores equipos de los años noventa alineando a jugadores de la talla de Fabio Cannavaro, Lilian Thuram, Hernán Crespo, Enrico Chiesa, Faustino Asprilla y Gianluigi Buffon donde ganó la Copa Italia y la Copa UEFA en 1999 escribiendo una de las mejores etapas de la historia del club parmesano. Tras esta gloriosa temporada Verón termina por recalar en la Lazio de Sven-Göran Eriksson en el verano de 1999, donde ganó un Scudetto, una Copa Italia y una Supercopa en la temporada 1999-00.
VALENCIA.- Separados por una rivalidad añeja y los estilos futbolísticos, Barcelona y Real Madrid comparten el mandato histórico de conquistar cuanto título sea posible. Hoy, ambos irán por el primero de esta temporada en la final por la Copa del Rey que disputarán en Valencia, a las 16.30 de la Argentina, con televisación por DirecTV. En caso de igualdad, se definirá por penales.
El choque es presentado como el segundo de una increíble serie de cuatro clásicos en 18 días. El que ya quedó atrás, el 1-1 por la Liga de España, no dejó grandes recuerdos, más allá de que el 1-1 le sirvió a Barcelona para defender los ocho puntos de ventaja sobre Real Madrid, que se quedó con el consuelo de haber evitado la derrota. Para los dos próximas semanas quedarán los cruces para llegar a la final de la Liga de Campeones. (más…)
Con tan sólo 17 años Ronie fue convocado para un Mundial (Estados Unidos “94″). Aunque no jugó, su buena temporada en el Cruzeiro le valió para llegar a Europa. Como su compatriota Romarío aterrizó en Eindovhen, tierra de fútbol con olor a tulipán. Y como ya hizo su antecesor se hinchó a marcar goles, 42 goles en 47 partidos.
Tras pulirse en los Países Bajos el delantero se propuso metas más altas y fichó por el Barcelona. Quizá fue su mejor momento como futbolista. En Can Barça Ronaldo se hizo leyenda: sus regates y sus arrancadas imparables provocaron goles de anuncio y pánico entre las defensas. 34 goles en 37 partidos, registros demoledores para el mejor jugador del momento. Sin embargo la historia se repitió una vez y el presidente del Barcelona, José Luis Nuñez permitió que la enésima estrella culé se fuese por la puerta de atrás.
Ronaldo fichó por el Inter de Milán con un nuevo reto por delante, ganar el calcio. Ante defensas más duras y un fútbol menos alegre al que estaba acostumbrado, Ronaldo ratificó lo que demostró en Barcelona. Marcó 25 goles y ganó la Copa de la UEFA pero no pudo ganar el scudetto.
Al finalizar esa temporada el brasileño afrontaría su segundo mundial en “Francia 98″. Aquí comenzó su calvario. Nadie podría presagiarlo al ver el campeonato de Ronaldo, que jugó bien y llegó a la final del campeonato ante la local Francia. Sin embargo Brasil perdió por 3 goles a cero y a “il fenómeno” se le vio vagando como un autentico zoombie por el terreno de juego. Poco después se conoció que el jugador había sufrido una intoxicación antes de la final y que no estaba en condiciones de jugar.
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